Murales de Troje de Angahuan en Angahuan, México

En 1943, cuando el terreno de la granja de Dionisio Pulido se abrió y estalló el vapor, probablemente no se dio cuenta de que estaba presenciando el nacimiento de un volcán. La creación y la erupción de este nuevo volcán, llamado Paricutín, condujo a la destrucción de la ciudad de San Juan Parangaricutiro .

Hoy el volcán, sus campos de lava y las torres que quedan de la iglesia de San Juan son una atracción turística. En el centro de visitantes de Angahuan, la ciudad más cercana, se puede encontrar una serie de coloridos murales que ilustran la historia de Paricutín y la gente de la región. La mayoría de los murales son obra de José Luis Soto.

Soto, quien nació en el estado vecino de Guanajuato en 1955, es conocido por sus coloridos murales de mosaico. Sus obras en Angahuan decoran las paredes exteriores de cuatro trojes, un tipo de cabaña de madera. Estos trojes rompen con la tradición porque están construidos con materiales más resistentes, para sostener el peso de los mosaicos. Los murales muestran las creencias y costumbres de los indígenas purépechas, muchos de los cuales viven en el estado de Michoacán.

Uno de los murales muestra a la deidad del Sol Tata-Juriata como una de las entidades que originaron la vida, y su fuego está relacionado con el que dio a luz a Paricutín. Otra muestra una escena de mujeres purépechas de generación en generación, destacando la importancia de las relaciones matriarcales en su cultura.

El deporte de la pelota purépecha, que se ha jugado desde la época precolombina, se muestra en un mural. En la pieza, la bola está en llamas para representar el movimiento de Tata-Juriata y la deidad de la luna, Nana-Kutzi, a través del cielo. El cuarto mural de Soto muestra a un anciano purépecha contando estas y otras historias a las generaciones más jóvenes como parte del ritual anual del Nuevo Fuego.

Un quinto mural creado por un artista anónimo describe la erupción de Paricutín y la destrucción de San Juan Parangaricutiro. Angahuan emergió del nacimiento del volcán relativamente indemne, y esta obra de arte sigue siendo un poderoso recordatorio de cuán impredecible puede ser la naturaleza.

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